La luz y el amor son dos expresiones de la creación que conllevan una frecuencia vibratoria extraordinariamente alta, y el sentimiento de amor, en particular, es de importancia existencial para la humanidad, porque una persona que no experimenta amor y crece en un entorno emocionalmente frío y lleno de odio sufre un profundo daño emocional y físico. Heridas físicas. Qué son realmente la luz y el amor, por qué ambos tienen su origen en algo aún más elevado y por qué este conocimiento es tan importante: me gustaría explicártelo en este artículo de una manera que a menudo se pasa por alto en los círculos espirituales.
El amor como base de la vida

El gran error de concepto en los círculos espirituales
En muchos círculos espirituales, se suele creer que la luz y el amor son las formas más elevadas de existencia, pero esto pasa por alto un aspecto crucial: la conciencia misma. La máxima autoridad en la existencia es, en efecto, la conciencia, ya que todos los estados materiales e inmateriales son, en última instancia, una expresión y un producto de la conciencia, y solo pueden experimentarse gracias a ella. Lo mismo ocurre con la luz y el amor, pues por muy elevada y pura que sea su vibración, son estados que se experimentan y crean exclusivamente mediante la conciencia. Sin conciencia, sería simplemente imposible sentir amor, por ejemplo, y esta es precisamente la sutil pero decisiva diferencia que revela el verdadero origen de nuestro ser.
Luz y amor como las primeras formas duales de expresión

Dios se encarna en luz y amor.
Si consideramos esta estructura y comprendemos que cada ser humano es, en su esencia, una expresión individual de conciencia, entonces reconocemos simultáneamente que Dios, es decir, la conciencia omnipresente, debido a su presencia permanente en toda la existencia, también encarna luz y amor en todo momento. Tanto el hombre como la mujer, en su esencia, consisten en una misma estructura atemporal y sin espacio, de pura conciencia, y vistos desde esta perspectiva, el amor que sentimos el uno por el otro es, en su nivel más profundo, el amor al fundamento divino del ser, que se manifiesta en innumerables formas. Precisamente por eso es tan beneficioso comprender el amor no solo como un sentimiento entre dos personas, sino como la vibración fundamental de la creación que nos conecta a todos, pues al final, todo es uno y uno es todo.
palabras de cierre
La luz y el amor son, por lo tanto, las dos formas de expresión de más alta vibración, pero su origen común es y sigue siendo la conciencia que todos llevamos dentro. Cuanto más conscientes vivimos, más nos conectamos con esta chispa interior, más naturalmente irradiamos luz y amor al mundo y contribuimos a la sanación colectiva. Todo siempre comienza dentro de nosotros, en nuestro espíritu; nunca lo olvides. Con esto en mente, mantente sano, satisfecho y vive una vida en armonía. 🙂

