En mi juventud, nunca me detuve a considerar la presencia del momento presente; al contrario, casi nunca actuaba desde ese momento único y verdadero. Rara vez vivía el ahora y con demasiada frecuencia me perdía en patrones negativos del pasado o en escenarios ansiosos de un futuro incierto. Así, constantemente atraía la preocupación, la culpa y el arrepentimiento a mi vida, sin darme cuenta de que, al hacerlo, me cerraba a la paz. Poco a poco fui comprendiendo el inmenso poder que se esconde en el momento presente, y es precisamente esta comprensión la que me gustaría compartir con ustedes en el siguiente artículo.
El presente: el único lugar donde ocurre la vida.

Cómo la mente nos saca del momento presente.
Es principalmente nuestra mente inexperta la que constantemente nos aleja del presente. Vaga inquieta entre imágenes del pasado y preocupaciones por el futuro, y mientras nos identifiquemos plenamente con este flujo de pensamientos, en cierto sentido, vivimos nuestras propias vidas. Es precisamente aquí donde surge gran parte de nuestro sufrimiento, porque el miedo siempre reside en el futuro y la culpa siempre en el pasado, nunca en el presente puro. En el momento presente, tal como es, no existe ni uno ni el otro, solo lo que es. Esto no significa que no podamos aprender del pasado ni moldear el futuro, pero nuestro foco de conciencia debe regresar a su verdadero lugar: el presente vibrante.
El silencio detrás de los pensamientos

Vive conscientemente el momento.
Pero, ¿cómo volvemos exactamente al presente? La forma más sencilla y poderosa es a través de la respiración, porque nuestra respiración siempre ocurre en el ahora. Siempre que notemos que nos hemos perdido en nuestros pensamientos, podemos hacer una pausa por un momento, tomar algunas respiraciones conscientes y enfocar nuestra atención en lo que está sucediendo ahora mismo: las sensaciones en nuestro cuerpo, los sonidos que nos rodean, el juego de luces. La naturaleza también es una maravillosa maestra del momento presente, porque un árbol, un río o un animal siempre viven en el ahora, sin preocuparse nunca por el mañana. Cuanto más a menudo incorporemos estos pequeños momentos de atención plena a nuestra vida diaria, más se convertirá el presente en nuestro hogar natural, y más paz, claridad y alegría fluirán en nuestras vidas sin esfuerzo. Creador de nuestra propia realidad Solo creamos en el presente.
palabras de cierre
Hoy sé que todos esos años perdidos en el pasado y el futuro me alejaron del único lugar donde la vida florece de verdad. Regresar al presente fue una de las mayores liberaciones de mi vida, pues me brindó la paz que tanto tiempo había buscado fuera de mí. Por lo tanto, regresemos siempre a este momento en constante expansión, porque es un regalo, y no en vano se le llama presente en español, que significa tanto presencia como regalo. Todo siempre comienza dentro de nosotros, en nuestra mente; nunca lo olvides. Con esto en mente, mantente sano, satisfecho y vive una vida en armonía. 🙂
