En la naturaleza, podemos vislumbrar mundos fascinantes, hábitats únicos que poseen una alta frecuencia vibratoria y, por lo tanto, tienen un efecto positivo en nuestro estado mental. Lugares como bosques, lagos, océanos, montañas y similares tienen un efecto sumamente armonioso, calmante y relajante, y pueden ayudarnos a reconectar con nuestro interior. Al mismo tiempo, los espacios naturales pueden ejercer una influencia sanadora en nuestro cuerpo. En este sentido, varios científicos ya han descubierto que simplemente dar un paseo diario por el bosque puede reducir significativamente el riesgo de sufrir un infarto. El porqué de esto y hasta qué punto la naturaleza influye en nuestro estado de conciencia se explicará en el siguiente artículo.
¡La naturaleza y su influencia curativa!

Los ambientes naturales aumentan la frecuencia en la que vibra nuestro estado de conciencia..!!
Por este motivo, la influencia de los entornos naturales en la mente es sumamente positiva. En definitiva, una persona, incluyendo su propia realidad, su estado de conciencia y también su cuerpo, se compone de un único estado energético que vibra a una frecuencia individual. Todo lo que es de naturaleza positiva, armoniosa o pacífica aumenta nuestra propia frecuencia vibratoria, nos sentimos más ligeros, más enérgicos y más alegres. Por el contrario, los estados negativos de cualquier tipo reducen nuestra propia frecuencia vibratoria. Nos sentimos más pesados, más lentos, más enfermos y creamos así un desequilibrio interior.
¡¡La influencia de los entornos naturales en la propia psique es enorme!!
En definitiva, la influencia de los entornos naturales en nuestra propia constitución física y psicológica es enorme. Si pasas tiempo en la naturaleza todos los días, por ejemplo sólo media hora cada día, los efectos en tu cuerpo son muy positivos. También existe una enorme diferencia entre, por ejemplo, salir a caminar por la naturaleza todos los días durante 2 años, o estar sentado en casa frente al televisor a esa hora. Este cambio diario, las nuevas impresiones sensoriales, los diferentes colores, el aire rico en oxígeno y generalmente puro, simplemente mejoran el propio estado mental.
Lugares de poder diferentes y de alta frecuencia
Cada lugar tiene su propia energía única. Alguien que tuviera que pasar media hora en una mina, por ejemplo, o incluso en una central nuclear, experimentaría un deterioro en su estado mental debido a la densa energía del entorno. Incluso existen diversos puntos energéticos alrededor del mundo que exhiben una frecuencia vibracional extremadamente alta. Las Pirámides de Giza, por ejemplo, representan una fuente inagotable de energía. O consideremos la imponente montaña Untersberg en Austria, que incluso fue descrita por el Dalai Lama en 1992 como el chakra del corazón de Europa. Hace poco, mi novia y yo estuvimos en un lugar que, si bien no se considera uno de los puntos energéticos de nuestro planeta, tuvo un efecto calmante y armonizador en nuestras mentes. Estábamos en el Castillo de Plesse en Baja Sajonia y podíamos ver toda la zona circundante desde allí. Una vista fascinante que me ilustró una vez más la influencia revitalizadora que los entornos naturales tienen en nuestra psique. Con esto en mente, manténganse sanos, felices y vivan una vida en armonía.


